miércoles, 11 de noviembre de 2009

Lluvia

Nada que decir, nada que pensar...nada que expresar. Todavía sueño con alcanzar el cielo con un único pestañeo.
Los pensamientos deambulan por la mente incapaces de alcanzar el grado necesario de sensatez para poder salir en forma de letras, palabras, frases... Me gustaría ser capaz de abrir la boca y que de ella saliesen a borbotones todos los pensamientos que guardo en mi interior, como toda la sangre que derramamos por una herida y sólo el recuerdo de su cicatriz nos recuerda que existió un momento en el que algo nos dañó. Mil cicatrices se soportan, mil heridas duelen.
El cielo se calmó y ha parado de llover, me encanta como la lluvia cambia siniestramente lo que por la mañana el sol iluminaba de forma tan sublime.
... y con un único pestañeo veo mi sonrisa plasmada en mi rostro.

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