lunes, 16 de marzo de 2009

¿Cuánto cuesta sonreir?

En cuantas ocasiones es tan complicado y en que pocas tan sencillo. Mi sonrisa vive de pequeños detalles, demasiado pequeños tal vez. Es como una huella dejada en la orilla del mar, insignificante tanto su duración como su recuerdo, ¿qué importancia tiene si nadie la ve? ¿qué importancia tiene si incluso yo me olvidaré que una vez deje mi huella a merced de las olas? ¿qué importancia tiene si sólo el mar se acordará de que un día lo reté dejando allí mi pasado? No sé, supongo que se me va... y la sonrisa también.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues ya podías enseñar tu sonrisa más a menudo, que me tienes abandonada, desde el año pasado que no nos vemos...

Evita