Se ha ido la luz... Sólo la oscuridad rodea con indiferencia mi alma. Supongo que mil sonrisas quedan vagamente reprimidas por un único llanto de desesperación, el cual poco a poco se va haciendo más y más fuerte dentro de mi. Una sóla frase puede derribar cualquier muro de defensa mental y reconstruirlo conlleva un trabajo tan arduo como sufrido.
Hay una canción de Bunbury que dice:
"yo sigo igual, sigo tal cual
quizás desmejorado
que no quede nunca el papel deshabitado
otro ritmo, otro compás
rimas de mar
el gran teatro del mundo debe continuar"
Formalmente podría considerar esta letra como un puto canto de desesperación pero informalmente es un puto canto a la locura de la vida misma, el teatro de nuestra vaga existencia... Sonrisas conforman un futuro resplandor que acaloran los sentidos. El teatro de mi vida... el teatro de todas las vidas... Actuaré en consecuencia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario